Se conoce como prolapso de órganos pélvicos (POP) al desplazamiento anormal de las estructuras contenidas en la pelvis.
El prolapso (o caída) puede ser del útero (o matriz), de la vejiga, del recto o en los casos en los que se ha retirado previamente la matriz, de la cúpula vaginal.
Los partos vaginales son un factor de riesgo, pero el prolapso suele tener varias causas relacionadas con los tejidos de sostén y el suelo pélvico.
La edad, los antecedentes familiares, el estreñimiento y otros factores que aumentan la presión abdominal también pueden influir; no todas las mujeres con estos factores desarrollan prolapso.
Puede causar sensación de bulto o presión vaginal y dificultad para vaciar la vejiga o evacuar. Algunas personas no tienen molestias. El dolor, el sangrado y los escapes requieren valoración, porque también pueden tener otras causas.
El tratamiento depende de cuánto te molesta, el grado de prolapso, tus planes de embarazo y tus preferencias. Puede consistir en observación, manejo del estreñimiento, rehabilitación del suelo pélvico o un pesario vaginal con ajuste y revisiones. La cirugía es una opción cuando los síntomas lo justifican.
Si se plantea cirugía, pregunta por las opciones con conservación del útero o con histerectomía y por la reparación con tejidos propios o con implantes. Conservar o retirar el útero no determina por sí solo la satisfacción sexual. Una colpocleisis cierra el canal vaginal y solo es una alternativa para quien acepta no tener penetración vaginal posteriormente.
La vía quirúrgica puede ser vaginal o abdominal, incluida laparoscopia, según la técnica y el caso. La recuperación es variable. Deben explicarse riesgos como sangrado, infección, dolor, lesión de órganos, cambios urinarios y recurrencia del prolapso.
Si se propone una malla sintética, pide que se identifique el material, la vía y su autorización local. La malla transvaginal para prolapso, la malla abdominal de sacrocolpopexia y las cintas para incontinencia son procedimientos diferentes, con indicaciones y riesgos distintos. El consentimiento debe incluir posibles complicaciones del implante y alternativas sin malla.
Si tú en algún momento tienes alguno de los síntomas anteriores, acude con tu medico para que te valore y descarte un problema inicial que pueda tratarse de manera conservadora o de ser necesario, con una cirugía mínimamente invasiva.
Te invitamos a que visites la información sobre cada uno de los síntomas del prolapso y de los tratamientos para ello.
Información para pacientes: este contenido orienta y no sustituye una valoración individual. NICE: manejo del prolapso y la incontinencia.



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