7 de Agosto Día Internacional de la Lactancia
La lactancia puede ser una experiencia valiosa y también presentar dificultades. Cada familia merece apoyo e información sin culpa para alimentar a su bebé de forma segura.
La leche materna será el mejor alimento para tu bebé, ya que contiene un número grandísimo de inmunoglobulinas, unas proteínas que lo ayudarán a fortalecer su sistema inmune; además contiene carbohidratos, enzimas, vitaminas y minerales, que ayudarán a tu bebé a desarrollarse conforme pasa el tiempo.
¿QUÉ ES LA LACTANCIA?
La lactancia es un período de la vida en el que la madre ofrece al recién nacido un alimento adecuado a sus necesidades, la leche materna, no sólo considerando su composición sino también en el aspecto emocional, ya que el vínculo afectivo que se establece entre una madre y su bebé constituye una experiencia especial, singular y única.
Después de varios estudios realizados a lo largo del mundo, la OMS afirma que la lactancia materna reduce la mortalidad infantil y tiene beneficios sanitarios que llegan hasta la edad adulta.
Se recomienda la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida y a partir de entonces su refuerzo con alimentos complementarios al menos hasta los dos años.
RECOMENDACIONES PARA UNA LACTANCIA ÓPTIMA
Para que las madres puedan practicar el amamantamiento exclusivo durante los seis primeros meses, la OMS y el UNICEF recomiendan:
- Iniciar el amamantamiento durante la primera hora de vida.
- Practicar el amamantamiento exclusivo, es decir, proporcionar al lactante únicamente leche materna, sin otros alimentos o bebidas, ni siquiera agua.
- Dar el pecho cuando el niño lo reclame, ya sea de día o de noche.
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Si se utiliza biberón para leche extraída o fórmula, pide orientación sobre limpieza, preparación y alimentación responsiva. El método se adapta a las necesidades del bebé.
BENEFICIOS PARA EL BEBÉ
La leche materna aporta nutrientes y componentes inmunitarios y se asocia con menor riesgo de algunas infecciones. Sus beneficios no garantizan que el bebé no enferme ni determinan su inteligencia.
BENEFICIOS PARA LA MADRE
La lactancia favorece la contracción uterina después del parto y se asocia con menor riesgo de cáncer de mama y ovario y diabetes tipo 2. No es anticonceptivo por sí sola: el método de amenorrea de la lactancia requiere criterios específicos. Las dificultades y el estado de ánimo merecen apoyo; no amamantar no convierte a nadie en responsable de una depresión.
ALIMENTACIÓN MIXTA
Combinar leche materna con fórmula infantil puede ser necesario o una elección familiar. Una fórmula adecuada para la edad, preparada correctamente, es una alternativa nutricional válida. Agua, tés, jugos y leches caseras no sustituyen la leche materna o la fórmula en los primeros seis meses.
Si se sustituyen tomas del pecho, puede disminuir la producción de leche. Si deseas mantenerla, solicita un plan de lactancia y extracción adaptado. Lo prioritario es que el bebé reciba suficiente alimento y crezca adecuadamente.
USO SEGURO DE FÓRMULA INFANTIL
La fórmula infantil comercial está diseñada para cubrir necesidades nutricionales del lactante. Utiliza una fórmula autorizada y apropiada para su edad; consulta a pediatría si necesita una preparación especial.
La fórmula no contiene todos los componentes inmunitarios de la leche materna, pero puede utilizarse de manera segura y no hay fundamento para afirmar que una sola toma lesiona el intestino durante semanas. Sigue las instrucciones de preparación, higiene y conservación; no la diluyas de más ni prepares fórmulas caseras. La fórmula en polvo no es estéril: los recién nacidos prematuros o inmunodeprimidos requieren precauciones adicionales indicadas por pediatría.
CÓMO EMPEZAR A AMAMANTAR
Es importante que se le ofrezca al niño el pecho lo más pronto posible, incluso en la primera hora tras el parto.
Después de la primera hora, el bebé suele quedarse adormecido, y durante ese tiempo es recomendable que permanezca junto a su madre aunque no muestre interés por mamar, pero que sí se estimule el contacto con la piel entre ambos.
Coloca al bebé frente a ti, con cabeza y cuerpo alineados y la nariz libre. Acércalo cuando abra ampliamente la boca para que tome el pezón y una buena porción de areola; no necesita abarcarla toda. El dolor persistente, chasquidos o dificultad para transferir leche requieren observar una toma con personal capacitado.
El tiempo necesario para completar cada toma es diferente para cada bebé y para cada madre. Amamantar, de 8 a 12 veces al día es más o menos lo normal. De acuerdo con las últimas recomendaciones de la Academia Estadounidense de Pediatría debes amamantar a tu recién nacido siempre que dé señales de tener hambre, ya sea mostrándose más alerta y activo, chupándose las manos, o buscando tu pecho con la boquita. El llanto es su último recurso para decirte que tiene hambre, o sea que lo ideal es empezar a alimentarlo antes de que empiece a llorar.
En los primeros días, un bebé muy somnoliento puede necesitar que lo despierten para alimentarlo. Acuerda con pediatría la frecuencia, especialmente si nació prematuro, tiene ictericia o aún no recupera peso. Si come mal, cuesta despertarlo, moja menos pañales de lo esperado o parece deshidratado, busca atención sin esperar a que se resuelva solo.
La composición de la leche varía durante y entre las tomas. No hace falta cronometrar fases de la leche ni desechar la del inicio.
Permite que el bebé termine el primer pecho y ofrece el otro según sus señales. No es necesario vaciar completamente los pechos ni extraer de más de forma sistemática, porque puede aumentar la producción y empeorar la inflamación.
Puesto que cada toma puede tardar hasta 40 minutos, especialmente durante los primeros meses, elige un lugar cómodo para darle el pecho.
Procura una alimentación variada y suficiente. Una dieta saludable apoya tu bienestar, pero no garantiza por sí sola la cantidad de leche: valora agarre, transferencia, pañales y crecimiento. Las necesidades y los suplementos se individualizan, especialmente con dieta vegana o vegetariana.
Bebe agua según tu sed y mantén una hidratación habitual. Beber cantidades excesivas no aumenta por sí solo la producción de leche.
Muchas mamás sienten más hambre de lo normal cuando amamantan.
La lactancia aumenta las necesidades energéticas. Como orientación, los CDC estiman unas 330–400 kcal adicionales al día respecto a antes del embarazo en mujeres bien nutridas; la cantidad depende de actividad, estado nutricional y lactancia exclusiva o mixta.
No hace falta excluir de rutina picante, chocolate u otros alimentos sin un motivo identificado. Limita la cafeína: los CDC consideran moderado hasta unos 300 mg diarios, y puede convenir menos con prematuros o recién nacidos. La cantidad por taza varía mucho. Evitar alcohol es la opción más segura.
La única higiene que se recomienda para mantener el pecho materno aseado es la que se realiza con la ducha diaria. Después de cada toma será suficiente con secar los pechos.
Resulta beneficioso para la madre no realizar trabajos duros ni estresantes para no interferir en la lactancia. Son elementos esenciales durante este período la ayuda, el apoyo y la comprensión del padre y otros familiares.
Cuando la madre no pueda alimentar al bebé mediante la lactancia es aconsejable que se aprenda a extraer la leche. Puede hacerse de forma manual o mediante un sacaleches.
Es posible amamantar a gemelos, pero la producción y las necesidades varían. Solicita apoyo para organizar tomas y extracción y vigilar el crecimiento de cada bebé; no se debe asumir que siempre hay leche suficiente sin comprobar la ingesta.
POSIBLES DIFICULTADES DURANTE LA LACTANCIA
Estos son algunos de los problemas que pueden presentar durante la lactancia materna o como consecuencia de ella:
Pezones doloridos
Se aconseja:
- La corrección de la postura del niño.
- Comenzar siempre por el pecho no doloroso.
Pezones con grietas
El tratamiento aconsejado es:
- Solicitar ayuda temprana para revisar el agarre y la causa de las grietas; no usar un secador ni calor directo.
- Cambiar los discos húmedos y evitar jabones o productos irritantes sobre el pezón.
- No utilizar pezoneras o tratamientos de forma rutinaria sin asesoramiento, pues pueden modificar el agarre.
Reacciones locales
Pueden darse por cremas corporales, jabones, etcétera. El tratamiento es evitar su uso.
Pezón plano y pezón invertido
En el momento de la toma se estimularán los pezones con los dedos o bien con un sacaleches, así se facilitará al lactante la toma.
Mastitis
La mastitis causa inflamación, dolor y calor en el pecho, a veces con fiebre o malestar. Mantén tomas habituales si es posible, evita masajes profundos y extracción excesiva. Consulta si empeoras o no mejoras en 12–24 horas, y antes si te encuentras muy mal. El tratamiento, incluidos antibióticos cuando son necesarios, requiere valoración.
Candidiasis del pezón
El ardor o dolor punzante puede tener distintas causas y no confirma una infección por hongos. Es necesario revisar el agarre y explorar a madre y bebé antes de indicar un antifúngico. La necesidad de tratar a ambos y la compatibilidad de cada medicamento se valoran individualmente.
PREGUNTAS FRECUENTES
¿HASTA CUÁNDO ES ADECUADO ALIMENTAR A MI BEBÉ?
Para que el crecimiento, el desarrollo y la salud sean óptimos, hay que alimentar a los lactantes exclusivamente con leche materna durante los seis primeros meses de vida.
La OMS recomienda que a los seis meses (180 días) se empiece a dar a los lactantes alimentos complementarios, además de leche materna: 2-3 veces al día entre los 6 y 8 meses de edad, y 3 veces al día más un refrigerio nutritivo de los 9 a los 11 meses. Entre los 12 y los 24 meses, deben dárseles tres comidas y pueden ofrecérsele otros dos refrigerios nutritivos, si lo desean. Los alimentos deben ser adecuados, es decir, que proporcionen suficiente energía, proteínas y micronutrientes para cubrir las necesidades nutricionales del niño en crecimiento. Los alimentos deben prepararse y administrarse de forma higiénica para evitar al máximo el riesgo de contaminación. Alimentar a un niño pequeño requiere una atención activa y estimulación para animarlo a comer.
La transición desde la lactancia materna exclusiva hasta el consumo de los alimentos de la familia es un periodo delicado. Es la época en la que muchos niños pequeños comienzan a padecer problemas de nutrición, lo que contribuye sobremanera a la elevada prevalencia de la malnutrición entre los niños menores de cinco años en todo el mundo. Es fundamental, pues, que los niños pequeños reciban alimentos complementarios apropiados, suficientes y seguros para que el paso de la lactancia a la alimentación familiar se produzca sin problemas.
¿ES NORMAL QUE MI BEBÉ REGURGITE LECHE DESPUÉS DE MAMAR?
A veces los bebés regurgitan leche cuando: han comido demasiado, eructan (el conocido «eructo húmedo») o babean mucho.
Muchos lactantes regurgitan un poco de leche después de algunas —o incluso todas— las tomas o al eructar porque sus sistemas digestivos todavía están inmaduros. Es algo completamente normal.
Mientras el bebé crezca y gane peso con normalidad y no parezca pasarlo mal al regurgitar, no hay motivo para preocuparse. Generalmente la cantidad de leche regurgitada parece más de lo que es en realidad. Pero regurgitar no es lo mismo que vomitar toda o gran parte de una toma.
MI BEBÉ ME MUERDE EL PECHO DURANTE LAS TOMAS ¿HAY ALGUNA FORMA DE EVITARLO?
Los bebés juegan a menudo con los pezones de sus madres utilizando las encías, pero esto no significa que quieran hacerles daño. No obstante, cuando les empiezan a despuntar los dientes, ese juego deja de resultar tan divertido. Y un bebé a quien le están saliendo los dientes puede pensar que los pechos de su madre son un mordedor ideal.
Un buen agarre reduce las molestias, pero si el bebé muerde, interrumpe suavemente la succión introduciendo un dedo limpio por la comisura de la boca.
Observa si el bebé ya terminó o está distraído y retíralo suavemente antes de una mordida. No acerques su cara para dificultar la respiración ni tires del pezón.
En algunos casos, morder puede ser un indicador de que el bebé ha concluido la toma o de que está distraído o simplemente aburrido.
¿NECESITA MI BEBÉ ALGÚN SUPLEMENTO ALIMENTICIO?
Los bebés amamantados de forma exclusiva o parcial suelen necesitar 400 UI de vitamina D al día desde los primeros días de vida; pediatría debe confirmar el producto y la dosis, considerando la cantidad de fórmula que reciben. El hierro se valora según edad, prematuridad, alimentación y crecimiento. No adelantes alimentos complementarios solo para reemplazar un suplemento indicado.
MI BEBÉ NO QUIERE MAMAR. ¿QUÉ ESTÁ OCURRIENDO?
El rechazo del pecho necesita valorar si el bebé recibe suficiente leche y si tiene dolor o enfermedad. No fuerces la toma. Busca ayuda temprana y ofrece leche extraída o la alternativa indicada; si rechaza repetidamente alimento, está decaído o moja menos pañales, necesita atención inmediata.
No obstante, algunos motivos pueden ser: La dentición le provoca dolor de encías, usted ha estado estresada últimamente o hace poco que ha modificado la pauta de lactancia, usted huele «diferente» porque ha cambiado de jabón, perfume, desodorante o crema corporal, su leche sabe diferente porque ha introducido algún cambio en su dieta, mamar le resulta molesto o doloroso al bebé por algún motivo, por ejemplo, una infección de oído, la nariz tapada, un corte o aftas en la boca, su bebé la mordió en una toma previa y la forma en que usted reaccionó lo asustó.
Fuentes: CDC: criterios del método de amenorrea de la lactancia; OMS: beneficios maternos de la lactancia; CDC: fórmula infantil; CDC: vitamina D; NHS: dolor de pezones; NHS: mastitis; CDC: alimentación materna. Información general; no sustituye la evaluación individual.
Te invitamos a conocer otros temas de salud en la sección de «Temas Interesantes» en mujerbien.com







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