Ejercicio para cada edad: en tus 40, no te detengas
Entre el trabajo y los cuidados, encontrar tiempo para moverse puede ser difícil. A los 40, como a otras edades, sumar actividad física es una forma de cuidar tu salud; puedes empezar con ratos breves que encajen en tu día.
La actividad física aporta beneficios aunque no cambie el peso. Puede ayudar a controlar la presión arterial, la glucosa y otros factores de riesgo; si tienes una enfermedad, forma parte del cuidado y no sustituye el tratamiento indicado.
Incluye actividades aeróbicas que disfrutes, como caminar, nadar o bailar, y ejercicios de fuerza para trabajar los principales grupos musculares. Adapta el esfuerzo y la progresión a tu condición y a cualquier limitación.
El objetivo es cuidar tu capacidad para moverte, descansar y realizar lo que te importa. No hay motivos para prometer que el ejercicio impedirá las arrugas o borrará las señales de la edad.
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Consulta: OMS: actividad física.




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