La disfunción sexual femenina (DSF) es un trastorno complejo; generalmente consta de un componente fisiológico y de un conjunto de factores sociales, emocionales y psicológicos
En general, las cuatro áreas en las cuales las mujeres tienen dificultades son: el deseo, la excitación, el orgasmo (anorgasmia) y el dolor asociado al coito (dispareunia).
¿Qué es la anorgasmia?
La anorgasmia se define como la incapacidad de alcanzar el orgasmo, a pesar de que se logre tener deseo y excitación sexual, sin embargo por diversos factores no culmina la fase de orgasmo.
La dificultad para alcanzar el orgasmo tiene distintas formas. Si te preocupa o representa un cambio, puedes pedir ayuda; no tienes que sentir vergüenza ni demostrar que tu experiencia encaja en un porcentaje.
No alcanzar el orgasmo solo con penetración es frecuente y no demuestra enfermedad. Muchas personas necesitan estimulación del clítoris.
Tipos de anorgasmia
- Anorgasmia primaria: La presentan mujeres que nunca han obtenido un orgasmo ni a través del coito, ni por masturbación.
- Anorgasmia secundaria: La presentan algunas mujeres que, tras una época de haber tenido orgasmos con normalidad, dejan de experimentarlos de forma recurrente.
- La anorgasmia a su vez puede ser total o situacional: Se considera total cuando la mujer es incapaz de alcanzar un orgasmo, ya sea mediante el coito o por la estimulación del clítoris y el resto de la vagina. Es considera situacional si puede alcanzar el orgasmo en determinadas circunstancias específicas, o con determinadas personas, o con estimulación directa del clítoris.
Importa si la dificultad ocurre siempre o solo en algunas circunstancias, si es nueva y cómo te hace sentir. Estas preguntas son más útiles para la consulta que cifras generales sin una fuente y población definidas.
No se debe atribuir automáticamente a una causa psicológica. Pueden influir la estimulación, medicamentos, enfermedades, dolor, contexto y factores emocionales.
¿Cuáles son las causas de la anorgasmia?
- Causas orgánicas
Fisiológicamente el orgasmo es complejo, para lograrlo se deben presentar contracciones de los músculos genitales localizados entre la vagina y el ano. Cualquier enfermedad o traumatismo en la zona mencionada, al igual que el uso de drogas, alcohol o algunos medicamentos pueden propiciar la inhibición del orgasmo.
La evaluación considera factores físicos y emocionales sin asignar porcentajes fijos ni responsabilizar a la persona.
- Causas psicológicas
- Traumas sexuales (sobre todo en mujeres que han sido maltratadas en su infancia o juventud).
- Sentimientos de culpa: muchas mujeres sienten vergüenza y culpa en cuanto al sexo se refiere. Una de las causas es una educación rígida y enfocada en el matiz pecaminoso de la sexualidad.
- Miedo: Algunas mujeres sienten miedo durante las relaciones sexuales, y eso las bloquea hasta tal punto de tener una correcta respuesta en su líbido. El miedo puede ser por perder a su pareja, por mostrar su cuerpo, por temor a un embarazo no deseado o a una enfermedad sexual, entre otros.
- Problemas de pareja: son muchas las mujeres que ven reflejados sus problemas conyugales en la cama. Quiere decir que dejan de sentir placer cuando sus parejas las maltratan, las ignoran o cuando ellas han dejado de sentir amor o admiración por ellos.
¿Cuál es el tratamiento para la anorgasmia?
El tratamiento se elige según las causas y tus objetivos. Puede incluir información sobre la respuesta sexual, revisar medicamentos y apoyo psicosexual; pensar positivo por sí solo no es una obligación ni una cura.
Un profesional con formación en salud sexual puede ayudarte a explorar opciones. No existe una manera correcta única de vivir tu sexualidad; la participación de la pareja es opcional y debe resultarte segura.
Los ejercicios de Kegel no garantizan lograr o mejorar orgasmos. Si hay dolor o tensión muscular, conviene una evaluación del suelo pélvico antes de iniciar ejercicios.
Preguntas que debes hacerle al médico
Antes de hacerle cualquier pregunta a tu médico, piensa en lo que quieres decir. Piensa en maneras de hablar francamente y sin rodeos, y trata de ser lo más específica posible. Puedes utilizar una de las afirmaciones a continuación y agregar datos personales.
- ¿Estoy insatisfecha/triste/decepcionada con mi vida sexual? ¿por qué?
- ¿Ha habido cambios en la relación sexual con mi pareja?
Otras preguntas:
- ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?
- ¿El tratamiento va a aliviar mis síntomas?
- ¿Cuáles son los riesgos y beneficios de cada opción de tratamiento?
- ¿Cuánto tiempo necesito tratamiento?
- ¿Debo consultar con un especialista?
Preguntas para conversar en consulta
No es una escala diagnóstica validada. Puedes usar estas preguntas para explicar tus inquietudes, sin sumar puntos.
- No me ocurre.
- Me ocurre a veces.
- Me ocurre con frecuencia.
- No estoy satisfecha con mi vida sexual.
- Desearía que mi vida sexual fuera mejor.
- He notado un cambio reciente en relación a mi vida sexual.
- Mi interés por el sexo ha decaído.
- No tengo pensamientos eróticos o fantasías.
- No siento interés en mantener algún tipo de actividad sexual.
- Tengo sequedad vaginal durante la relación sexual.
- Tengo menos sensaciones placenteras durante la relación sexual.
- No me siento excitada o estimulada durante la relación sexual.
- Siento dolor durante la relación sexual.
- Mi vagina se tensa y contrae durante la relación sexual y resulta difícil de penetrar.
- Siento dolor con cualquier tipo de penetración vaginal.
- Siento dolor durante la relación sexual pero creo que estoy suficientemente lubricada y húmeda.
- No logro tener orgasmos.
- Tener un orgasmo para mí es más difícil de lo que era.
- Tengo dificultades sexuales cuando tengo sexo con mi pareja pero no cuando me masturbo en soledad.
- Mis problemas sexuales comenzaron luego de una enfermedad, herida o cirugía.
- Mis problemas sexuales comenzaron al mismo tiempo que tuvieron lugar en mí cambios como ser embarazo, el nacimiento de un hijo, durante la ingesta de píldoras anticonceptivas, durante la menopausia o durante tratamientos de reemplazo hormonal o con psicofármacos (sedantes, antidepresivos).
- Si por mí fuera podría prescindir de las relaciones sexuales.
- Pienso que le tengo aversión o fobia al sexo y lo evito por ello.
- Pienso que estoy deprimida y nerviosa porque tengo problemas sexuales.
Cómo interpretar tus respuestas
- Ninguna puntuación define si tu sexualidad es normal.
- El contexto, la persistencia y el malestar personal orientan la valoración.
- El dolor o una preocupación importante merecen consulta, sin umbral numérico.
Si una dificultad te preocupa, puedes consultar sin esperar a superar un puntaje. Hay opciones de apoyo, pero los resultados dependen de cada situación.
Para prevenir y mejorar la condición es muy importante educar sobre actitudes sexuales saludables, formas simples de estimulación y placer tanto individual como compartido. Entender que debemos conocernos, saber lo que nos gusta, poder guiar al otro y pedir sin timidez.
La dificultad orgásmica no significa que estés bloqueando voluntariamente el placer. Mereces atención respetuosa, sin culpa ni presión por alcanzar una meta sexual.
Fuentes: NHS: dificultades con el orgasmo; NHS: dolor y suelo pélvico; NHS: deseo sexual.







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