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Mujeres, ganamos una batalla de la que nadie ha escrito jamás.

Curiosa, como siempre he sido, quise conocer por qué Dios creó a la mujer, pues suficientes años había escuchado “No es bueno que el hombre esté solo; le haré una ayuda idónea”, (La Biblia, Génesis 2.18), y ahí encontré la historia de nuestra creación, “Dios nos formó de una costilla”, ¿de una costilla del hombre?, terminado de leer el Génesis, sentí que algo faltaba, que nadie escudriñó el por qué somos nosotras las que recibimos los dones más preciosos, por qué con el paso de los años, creamos nuestro propio huerto. Me parece que alguien omitió escribir parte de nuestra historia, de cómo con los mejores argumentos o librando duras pruebas, fue Dios quien nos concedió entre otros, el más precioso de los dones, el de dar vida, ¡con ello se prueba que ganamos, ganamos todo!

Hay también quien opina que somos producto de la evolución, que en algún tiempo fuimos un horrible renacuajo ó un mono, y que ahora con el paso de los años, hemos perdido tanto muelas como una larga cola, yo ¿Qué les digo?, prefiero la parte más romántica para no entrar en detalles.

Entre tantos dones que las Mujeres poseemos, está también el de la intuición, sentimos las cosas antes que sucedan y podemos anteponernos a una solución; por ello, aunque la vida nos pone a prueba, es naturaleza nuestra salir victoriosas; sin embargo, para llegar a ese punto, debemos conocernos, saber cómo somos y a dónde queremos llegar, lo que hace necesario llenar nuestra vida de preguntas, de respuestas que encontraron otros y a las cuales podemos responder con un ¡estoy de acuerdo!, y de igual forma cuando no lo estamos.

Sabemos que en los tiempos que nos tocó vivir y crecer, se acabaron los “sí” definitivos, ya que aprendimos a través del ejemplo de nuestras madres, hermanas, de las Mujeres que se tomaron personal la lucha por alzar la voz en nuestro nombre y que nos precedieron para tener mucho de lo que tenemos hoy, que con su ejemplo nos enseñaron a ser fuertes guerreras, a valernos por nosotras mismas, y a allegarnos de medios para tener una vida digna y feliz; si acaso tú mujer, no te identificas con estas mujeres libres ¿Qué esperas?, hay un mundo hermoso por descubrir, una tierra generosa, y personas dispuestas a brindarte su mano, pero lo más importante, estás tú.

Dime Mujer, ¿has apreciado las tonalidades que el cielo nos regala? no siempre es azul, a veces es rosa o violeta y otras simplemente gris, pero eso no le resta belleza; así sucede con nuestro interior, aún y cuando podemos tener una vida llena de contrastes, lo mejor siempre está ahí, esperando lo llenes con el más puro amor incondicional.

Debes saber Mujer, que eres capaz de transformar con amor y dulzura cualquier cosa que te propongas, disfrutar desde la caricia de un niño, el trabajo más duro, hasta el más apasionado beso de amor, que todo aquello que deseas cumplir está en la determinación de comenzar hoy, que has sido elegida para dar esperanza a través del trabajo incansable de cada día, que tienes la sensibilidad natural para brindar tu mano a quien lo necesita, para dirigir un grupo, para disfrutar cualquier trabajo y que nunca por ningún motivo debes perder la confianza en que puedes crear en tu vida el entorno de paz que tanto deseas, que puedes disfrutar lo que tienes en este momento, y que mañana será una nueva oportunidad para comenzar.

Mujeres bien, considero importante hacer notar el lugar que hoy por hoy tenemos en el mundo, que no debemos jamás cesar en nuestro empeño porque nuestras niñas tengan las oportunidades que se nos han dado, y procurar entiendan que nacieron para ser felices, para encontrar el sentido de la vida a través de hacer lo que les gusta, sin olvidar su naturaleza sensible, su feminidad, sus valores, y que el trabajar por ser exitosas profesionistas, no merma el papel tan importante que se desempeña en la familia y qué mejor forma de hacerlo que dando un buen ejemplo.

¿Crees que puedes lograr estar en un sitio privilegiado?, claro, ¡puedes hacerlo!, quiero citar una anécdota que compartió Christine Lagarde, Directora Gerente del Fondo Monetario Internacional en un texto en el cual invita a las Mujeres del mundo a aprovechar las diferencias a través de tres claves para el empoderamiento de la mujer, entendiendo el llamado empoderamiento, como el aumento de la participación de las mujeres en los procesos de toma de decisiones y acceso al poder, y que fue acuñado en la Conferencia Mundial de las Mujeres en Beijing (Pekin) en 1995:

“Un niño sufre un accidente en la calle y de inmediato lo llevan al hospital para operarlo de urgencia.

En el medio del caos y el ajetreo típicos de un hospital, entra al quirófano con paso firme el cirujano por excelencia: rebosante de confianza y autoridad, alguien que sabe instintivamente cómo tomar las riendas.

Pero este distinguido cirujano mira al paciente, da un grito ahogado y dice: “No lo puedo operar… es mi hijo”.

Efectivamente, el niño es hijo del cirujano. Pero el cirujano no es el padre. Entonces, ¿quién es?

Sé que todas ustedes saben la respuesta sin tener que pensarlo. Es sencilla: el cirujano es una cirujana, es la madre del niño.

Pero también sé que hay mucha gente preparada y entendida —incluso mujeres preparadas y entendidas— a quienes la respuesta no les salta a la vista. Le dan mil vueltas, y responden que es el tío, el abuelo, el padrastro… cosas que realmente no tienen mucho sentido. Como suelo decir, tenemos que “atrevernos a aprovechar la diferencia”, y eso significa correr riesgos, alejarnos de lo conocido, dejar que la esperanza extinga el temor y que el coraje pueda más que la timidez. En última instancia, atreverse a aprovechar la diferencia significa mantener abierta la puerta a la contribución de la mujer, a través de la educación, del trabajo y del liderazgo, las tres claves del empoderamiento femenino.”.

Las oportunidades están “aquí”, el momento es “este”, el día es “hoy”, ¿qué esperas para levantarte y hacer lo que te gusta?, ¡somos mujeres!, poderosas dueñas de los más hermosos dones, hemos ganado la batalla.

¡ Muestra tu poder, y sorprende al mundo !

 

Colaboración especial de:

Rosa Elena Lerma Céspedes

Maestra en Administración de Justicia, Mujer, Esposa y Madre.

Rossy

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